Liia'13
miércoles, 27 de febrero de 2013
jueves, 31 de enero de 2013
El infiel más fiel del mundo: Somos iguales, ¿sabes?
No te dejaré, para serte sincero, ni se me ha pasado por la cabeza. Lo eres todo para mí, nunca antes había
sentido tantas cosas a la vez. Tu sonrisa me estremece, tus besos me vuelven
loco y esa manera que tienes de andar tan peculiar… Juntas los pies en el
momento justo en el que cambias de pierna de tal manera que por momentos parece
que vueles.
Tienes miedo, puedo verlo en tus
ojos. Miedo de que me aleje, miedo de no volver a verme jamás, o por lo menos
no en tus brazos. No temas, nunca te dejaría. Somos iguales, ¿sabes? Los dos
odiamos la mentira pero nos aferramos a ella como a un clavo ardiente. Los dos
sufrimos por sufrir porque creemos que vale la pena; porque luchar es nuestra
forma de ser. Yo soy más de montaña y tú de playa pero eso no significa nada.
Sabes que de una forma u otra siempre nos encontramos en el trayecto. Nos
tropezaremos torpemente y para siempre durante el
camino de la vida. Y eso es lo que nos hace especiales. Por eso nunca te
dejaría. Somos iguales, ¿sabes? Nos amamos y por eso huimos. El uno del otro.
Sin retorno. E intentamos amar como nos amamos pero no entre nosotros. Y por lo que puedo ver, muy mal no parece que
nos vaya.
Vales todos y cada uno de los
kilómetros que nos separan, todos y cada uno de los momentos que no hemos
vivido juntos, todos y cada uno de los días, semanas y meses que no hemos
sabido nada el uno del otro, todos. Porque somos iguales, ¿sabes? Somos especiales.
Así que no llores si te digo que
no puedo, que ni puedo ni quiero tener algo normal contigo. Porque te quiero,
sí, pero de lejos.
Fdo: El infiel más fiel del mundo
Liia'12
miércoles, 9 de enero de 2013
Ojalá
Ojalá existiera, ojalá. Porque entonces todos los riesgos
tendrían sentido. Ojalá.
Ilustración de Carlos Sadness
PALABRAS
La palabra ojala viene del árabe law sha’a ’ Allah y significa
“Si Dios quisiera”.
Liia'13
martes, 8 de enero de 2013
Juego de niños
Es solo un juego de niños. Un
juego arriesgado, temerario, inconsciente… pero solo un juego. Es soledad,
necesidad infinita, pasión sin límites, riesgo, bestialidad, descontrol.
No puedes obviarlo, no puedes.
Tienes que jugar, si no te falta el aire y mueres. Lo necesitas, eres adicto y
nada podría cambiar eso. Nada que hagas para remediar tu desesperación puede
ayudarte a olvidarlo. Lo necesitas aunque solo es un juego de niños: frágil,
estúpido e irracional.
Nadie puede quitártelo porque lo
necesitas más que a tu propia vida y entonces, corres para escapar, corres más de
lo que puedes. El viento te corta la cara, los músculos te arden, el corazón te
sale por la boca y en ese momento, justo en ese momento es cuando te das cuenta
de que eres feliz, eres feliz y lo necesitas. La adrenalina recorre cada
centímetro de tu existencia ¿Capaz o incapaz? La irracionalidad te llena, el
mundo no importa. La realidad puede esperar, tu juego no. Gritas porque amas,
porque tu vida vuelve a tener sentido, porque algo irradia color y te ciega,
porque no ves pero si sientes. Unidos para siempre en un remolino que nunca
para, que destroza y hace añicos todo.
“Así es como ganamos la partida:
juntos; felices”.
Give your heart and soul to me and life will always be
La vie en Rose
Liia'12
jueves, 20 de diciembre de 2012
PROMESAS
PROMETO NO VOLVER A PROMETERTE MÁS PROMESAS
Y como una más de sus frasecitas,
lo incumplió y siguió prometiéndome la luna cuando los dos sabíamos que no la
alcanzaríamos jamás. Pero él decía que se veía capaz de prometerme eso y mucho más
y que poder o no era lo de menos. Un día me prometió que bajaría tres estrellas
para que me protegieran si él algún día ya no estaba. Yo no entendí nada pero
le dije que sí y sonreí como hacía siempre que me prometía un imposible.
Nadie hubiera esperado que de
repente…
Te prometo que te quiero, pero
huyo.
Y se fue y no precisamente
andando, se fue corriendo como aquel que huye de la pesadilla más aterradora,
de un monstruo cuya simple presencia agarrota todos y cada uno de los músculos
del cuerpo. A pesar de eso, se fue con la ligereza propia de una pluma cayendo,
se desvaneció como quién no quiere la cosa. Y sin embargo, si de algo estoy
segura es de que sí quería.
HOY TODAS TUS PROMESAS LLEGAN TARDE
Porque me he ido muy lejos tan
lejos que nadie en su sano juicio lograría encontrarme. Me he ido para ahuyentar todas esas promesas
rotas. Porque el simple hecho de prometer no otorga existencia a la promesa,
¿sabes? Y ya me cansé de esperar a que se cumplieran las tuyas. Decidí crear
las mías propias.
Liia'12
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